Voces de siempre

El sabor que custodia una herencia

Desde 1918, nuestros carajitos de avellana despiertan la nostalgia de quienes aprecian la repostería honesta y el rigor de la tradición asturiana.

Nuestra calidad es indiscutible

Un siglo de fidelidad

1918

Fundación del café

Generación familiar

100%

Avellana seleccionada

Paladar y memoria

El veredicto de los que saben

No es solo un dulce, es un trozo de la historia de Salas. El toque crujiente por fuera y tierno por dentro es inimitable.

Luján P., Crítico Gastronómico

Cada bocado me traslada a los inviernos de mi infancia en Asturias. Se nota que siguen seleccionando la avellana a mano.

Covadonga G., Gijón

Hice el pedido desde Madrid y llegaron impecables, tan frescos como si los acabaran de sacar del obrador de Salas.

Carlos M., Cliente habitual

El auténtico sabor de 1918

No acepte imitaciones industriales. Reciba en su casa los auténticos Carajitos de Salas, elaborados hoy exactamente igual que en nuestros orígenes.